Cuando haces BLOG... ¡¡ya no hay stop!!
Bienvenido a mi humilde bloj... donde podrás leer todas esas situaciones locas en las que acabo metido sin querer.
5 de enero de 2012
EXPERIENCIAS EN UN CONTROL DE LA GUARDIA CIVIL
Bueno, antes que nada, ¡¡feliz año nuevo!! Para todos los que paséis por aquí. Y para los que no también.
Después de una temporada de sequía anecdotil, traigo una historia que algunos ya conocéis y os conté en estas fiestas, pero que por lo visto ha alcanzado el top ten de lo aquí publicado sólo en las reacciones al relato oral, así que paso a contaros lo que me pasó yendo de Madrid a San Sebastián el pasado día 24 de diciembre.
Para los que no lo sepáis ya, desde octubre tengo una gata en mi piso de Madrid. Y claro, como me iba a ir de Madrid para unos 10 días, no podíamos dejar a la minina tanto tiempo sola. Primero porque está en una edad muy mala y es un poco mutación del diablo de Tasmania en muchos momentos del día, y no quiero ni pensar lo que me encontraría si la dejo tanto tiempo a sus anchas. Y segundo, porque la pobrecita pasaría hambre.
Así que el día 24 cogí los (muchos) bártulos de Khaleesi (es el nombre de la gata) y emprendí camino a San Sebastián. Mi Amiga Especial (AE) no venía conmigo, porque el día anterior había ido a Valladolid a una cena de excompañeras del colegio, previo a ir a su cena de Nochebuena al norte.
Cogí pues mi maleta, otra más con regalos y cosas varias, una más con comida y juguetes gatunos, la palangana + caja con arena de la gata… y el transportín con ella dentro; metí todo en el coche, aseguré el transportín con un cinturón, y tiré pa Donosti. La verdad es que me sorprendió que no maullase ni se quejase apenas, ya que iba dormida casi todo el tiempo, sobre todo cuando el coche iba en marcha. Cuando tocaba parar en algún peaje o similar, algo decía, pero lo normal.
Y así fue el viaje, todo normal, hasta que pasé Burgos. Allí vi una patrulla de la G.Civil, que me hizo parar. Cuando me detuve, se me acercó uno de ellos, de aspecto bastante joven, y con aparente buen humor.
GC: Buenos días caballero.
Yo: Hola.
GC: Si es tan amable de dejarme ver su documentación.
Yo: ¿La mía, la del coche…?
GC: El Carnet de Identidad, gracias.
Yo: Tenga.
Mientras leía mis orígenes vascos, seguía hablando.
GC: Va a casa a pasar la Nochebuena…
Yo: Sí.
GC: Muy bien. Le informo que este es un control de estupefacientes, y que tengo que revisar su maletero, si no tiene usted inconveniente.
Yo: No, claro, adelante.
En ese momento se oye desde dentro:
Miau!
GC: ¿Perdón? ¿Cómo dice?
Yo: ¿Eh? No… no… no he sido yo, ha sido la gata.
GC: ¿Gata?
Yo: Sí, llevo una gata ahí detrás, dentro de esa cosa roja, que como ve está perfectamente cerrada y asegurada con el cinturón.
GC: Ya… ¿es suya la gata? ------- PRIMERA SOSPECHA: Traficante de animales robados.
Yo: Sí. (Yo pensando: NOOO!! Me dedico a transportar gatos en Nochebuena o a traficar con ellos!!)
Aparentemente convencido con el tema de la gata, siguió con su rutina:
GC: En fin, como le decía, en virtud de la ley xx xxx tiene que estar presente mientras reviso su maletero, si le parece bien a una distancia mínima de un metro.
Yo: Ah, muy bien.
Así que salí del coche y le seguí a la parte de atrás. Abrí el maletero y me aparté dejándole delante del festival de cosas que había allí metidas.
Gata: Miau…
GC: Muy bien, quédese ahí por favor. Vamos a ver…
Entonces lo primero que cogió fue la palangana grande azul. La miró curioso. Yo viendo venir un desastre me apresuré a prevenirle de lo que era eso.
Yo: Eso…
GC: No. Déjeme, déjeme.
Yo: Vale…
Metió un dedo dentro del recipiente, que a pesar de que lo había limpiado esa mañana, algo de arena incrustada en una esquina tenía. Pasó el dedo sobre ese trozo de arena mientras yo iba cerrando los ojos en plan: oh no…
GC: Usted… ¿para qué suele usar este recipiente? ¿Qué hace aquí?--- SEGUNDA SOSPECHA: Traficante de drogas y cocinero de sustancias prohibidas.
Yo: No, no es mío… es decir, lo usa la gata.
GC: ¿La gata? (mientras se olía el dedo que acababa de pasar por el cacho de arena incrustado).
Yo: Sí… es donde la gata hace sus necesidades.
GC: …
Silencio incómodo.
GC: Ya, entiendo…
Mientras tanto, la gata a lo suyo: MIAU!!
El GC dejó la palangana frotando el dedo con su pantalón, y movió de lado a lado, dentro del propio maletero, la caja con la arena, de la que él solo veía la parte superior.
GC: Muy bien, y en esta caja… ¿qué lleva? ¿qué clase de polvo hay dentro?
Yo: Arena.
GC: ¿Arena?
Yo: Sí, es para la gata también. Se echa dentro del recipiente anterior y ahí entierra la gata sus… ya sabe.
Silencio incómodo.
El GC cogió la caja de arena y la levantó, para ver una foto de un gato en la caja de la arena. Eso pareció convencerle, y sin mirarme lo volvió a dejar en su lugar.
Gata: MIAU…
GC: Bien… ¿y en estas maletas qué lleva?
Yo: Ropa y regalos.
GC: Bien, voy a mirar por encima una de ellas…
Gata: MIAU…
El GC abrió una cremallera y cogió un folio que miró.
GC: ¿Usted habla árabe?
Yo: No.
GC: Entonces, ¿por qué lleva este papel doblado con todas estas frases en árabe? ------TERCERA SOSPECHA: Terrorista Islámico.
Yo: No es mío. Es de mi novia.
GC: ¿De su novia?
Yo: Sí, estudia árabe.
GC: Y si ella estudia árabe, ¿por qué lo tiene usted?
Gata: MIAU…
Yo: Porque se los olvidó en Madrid ayer.
GC: ¿Y dónde está?
Yo: En Valladolid, se fue ayer a una cena.
GC: Ah, claro, en Valladolid… y ¿usted va a devolvérselos?
Yo: Eso es.
Gata: MIAU…
GC: ¿Sabe… que está yendo en dirección contraria a Valladolid?
Yo: Sí, pero es que no voy allí. Yo voy a San Sebastián.
GC: Ya, pero me ha dicho que le va a devolver las hojas de árabe, y ella está en Valladolid.
Yo: Sí, pero ella se va hoy de Valladolid. Se los devolveré en Hendaya.
GC: ¿En la frontera?
Yo: Sí… es decir, no. A ver, sus padres viven en Hendaya.
Gata: MIAU…
GC: ¿Puede hacer callar a la gata?
Yo: Ojalá…
GC: Vamos a ver, me dijo que su novia se había ido a Hendaya a la cena, y ahora resulta que va a Hendaya.
Yo: Sí. O sea no. A ver, ella fue a Valladolid ayer a una cena del colegio. LA cena de nochebuena con la familia es hoy, en Hendaya, a donde ella irá esta tarde.
GC: Ah, que era una cena del colegio…
Silencio incómodo.
GC: ¿Es maestra?
Yo: No, no es maestra, es…
GC: ¿Es alumna?! -----CUARTA SOSPECHA: Pederasta.
Yo: ¡No! Es una cena de ex alumnas del colegio.
GC: Ah, de exalumnas…
Gata: MIAU…
GC: Pero los padres viven en Hendaya, ¿no?.
Yo: Sí.
GC: Un poco lejos para mandar a alguien al colegio a Valladolid, ¿no cree?
Yo: Es que vivieron en Valladolid muchos años, y luego se fueron a Hendaya; y ella se vino a Madrid.
GC: (cara de circunstancias)
Yo: Es difícil… de asimilar… así de pronto… pero es todo verdad.
Gata: MIAU…
GC: ¿A qué se dedica?
Yo: ¿Ella?
GC: No, usted.
Llegado este momento y para no rizar más el rizo, contesté algo que no suelo cuando me preguntan esto:
Yo: Periodista.
GC: ¿Periodista?
Yo: Sí, mire…
Gata: MIAU…
Y le saqué mi carnet de prensa, con los logos de Telecinco y Cuatro asomando por ahí.
El GC los miró y en ese momento debió de pensar que estaba siendo víctima de una cámara oculta, porque todo aquello era cualquier cosa menos normal. Así que optó por lo fácil:
GC: Puede irse, gracias.
En fin… que… acabé el año con fuerza.
PD: Si te ha gustado esto, recomiendo la lectura de "experiencias con un coche boom", protagonizadas por mi AE, para que veáis nuestro curriculum con las fuerzas del orden, en este link: http://cuandohacesblogyanohaystop.blogspot.com/2008/04/experiencias-con-un-coche-boom.html
PD2: Os dejo también un video de Khaleesi viendo el tenis, que le encanta seguir la bola:
7 de septiembre de 2011
EXPERIENCIAS CON UNA AMBULANCIA

Hola!
Me acaba de pasar algo que aún no estaba en mi curriculum de anécdotas, y la verdad no creía que me pudiera pasar.
Estaba volviendo yo del trabajo, y he entrado como siempre a Madrid por Moncloa. Tras saludar a Zapatero y decirle que le vaya bien en la jubilación, he empezado a bajar la calle Princesa.
Los que no seáis de Madrid no entenderéis de qué hablo, pero bueno, que me he metido en zona urbana después de dejar la autopista. Bueno, pues estaba parado en el primer semáforo, cuando he oído una sirena por detrás y he visto las luces naranjas parpadeantes.
Yo estaba en el carril central, y la gente estaba apartándose para dejar pasar a la ambulancia, echándose todos hacia la derecha o hacia la izquierda. Cuando ya me tenía que echar yo hacia alguno de los lados, estaba todo lleno de coches, así que he optado por tirar hacia adelante. La ambuancia se ha puesto justo detrás, y yo he acelerado.
Acelerando acelerando, he llegado a un semáforo en rojo, que he pasado veloz al ver que la ambulancia me pisaba los talones. Iba yo preso del pánico buscando un lugar donde apartarme, pero había mucho tráfico y la ambulancia iba realmente pegada. Tan estresau iba, que me he pasado el túnel por el que me suelo meter y he seguido calle abajo, rapidísimo. He pasado otros dos semáforos en rojo, porque justo cuando llegábamos la gente ya estaba parada al oir llegar la ambulancia ruidosa de los cajones. Y yo que seguía. Y la ambulancia detrás. Y yo pensando: en algún momento se irá. Y no se iba.
Así hemos estado unos minutos más. He entrado en Gran Vía y justo cuando veía un hueco para apartarme he girado a la derecha, pero la imbécil de la ambulancia ha debido de coger gusto a mi coche, y ha venido detrás, así que he tenido que acelerar otra vez y seguir, con el niiiinoooo de la sirena en las orejas. He llegado a Callao (mitad de Gran Vía) y he pasado volando delante de dos polis que cortaban el tráfico que venía por otro sitio para que pasara la ambulancia...y el pirao que iba delante abriendo paso (yo).
Pues nada, que he seguido, he seguido... y para cuando me he querido dar cuenta... estaba en Cibeles, lugar donde la ambulancia ha girado y se ha ido.
He mirado el reloj, y he hecho el trayecto Moncloa-Cibeles en ¡4 minutos! Así que doy fe de que las ambulancias van a toda leche.
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